¡¡FELIZ HALLOWEEN!!...


Hoy se festeja la fiesta de Halloween, pero ¿Qué festejamos?, en mi país de adopción (España) no es tradición, pero de a poco se ha introduciendo esta fiesta entre los niños y no tan niños a tal punto que muchas tiendas y supermercados venden cajitas con dulces, cotillón, disfrazes y como este blog, muchos blogs con manualidades, los niños felices, sus monstruos imaginarios pueden salir, para ellos es motivo de diversión, pero para nosotros, los papis, es la noche previa a la celebración de todos los santos, donde recordamos a nuestros seres queridos que ya no están en cuerpo con nosotros, solo en alma, por eso tiene que ser una noche feliz, a ellos no les gustarían vernos tristes, pero si les gustarían saber que siguen en nuestro corazón...

Halloween proviene de una variación escocesa de la expresión inglesa "All Hallows' Even" (también usada "All Hallows' Eve") que significa «víspera de todos los Santos», 
Esta celebración tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva de irlandés antiguo y significa "fin del verano". En el "Samhain" se celebraba el final de la temporada de cosechas y era considerada como el «Año nuevo celta», que comenzaba con la estación oscura.
Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado. En Escocia los espíritus fueron suplantados por hombres jóvenes vestidos de blanco con máscaras o la cara pintada de negro.
El Samhain también era un momento para hacer balance de los suministros de alimentos y el ganado para prepararse para el invierno. Las hogueras también desempeñaron un papel importante en las festividades. Todos los otros fuegos se apagaban y en cada hogar se encendía una hoguera en la chimenea. Los huesos de los animales sacrificados se lanzaban a la hoguera.
Cuando tuvo lugar la ocupación romana de los dominios celtas la festividad fue asimilada por estos. Aunque ya se celebraban los últimos días de octubre y primeros de noviembre una festividad conocida como la «fiesta de la cosecha», en honor a Pomona (diosa de los árboles frutales), se mezclaron ambas tradiciones. Las manzanas eran muy populares y pronto formaron parte de la celebración, 
En una época en la que predominaban las festividades «paganas» la iglesia intentaron suplantarla por una festividad cristiana (Día de Todos los Santos) que fue trasladada del 13 de mayo al 1 de noviembre
En 1840 esta festividad llega a Estados Unidos, donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos quienes difundieron la costumbre de tallar los «Jack-o'-lantern» (calabaza gigante hueca con una vela dentro) inspirada en la leyenda de «Jack el Tacaño».
Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Ese año se celebró el primer desfile de Halloween, la fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas.
La internacionalización de Halloween se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y a las series de televisión.
Hoy en día Halloween es una de las fechas más importantes del calendario festivo estadounidense y canadiense. Algunos países latinoamericanos, conociendo aún esta festividad, tienen sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos. En Europa son muchas las ciudades en las que los jóvenes han decidido importar el modo con el que Estados Unidos concibe Halloween celebrándolo con fiestas y disfraces. Aunque en algunos lugares, como Inglaterra, la fiesta original ha arraigado de nuevo.
El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días es, en cierta medida, gracias al enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine estadounidense. La imagen de niños norteamericanos correteando por las oscuras calles disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los habitantes de un oscuro y tranquilo barrio, ha quedado grabada en la mente de muchas personas.
En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que los espíritus no les perturbasen los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia. Si había una vela en recuerdo de cada difunto los espíritus no molestaban a sus familiares, si no era así los espíritus les perturbaban por la noche y les hacían caer entre terribles pesadillas.
Originalmente el Truco o trato (en inglés «Trick-or-treat») era una leyenda popular de origen céltico según la cual no solo los espíritus de los difuntos eran libres de vagar por la Tierra la noche de Halloween, sino toda clase de entes procedentes de todos los reinos espirituales. Entre ellos había uno terriblemente malévolo que deambulaba por pueblos y aldeas, yendo de casa en casa pidiendo precisamente «truco o trato». La leyenda asegura que lo mejor era hacer trato, sin importar el costo que éste tuviera, pues de no pactar con este espíritu (que recibiría el nombre de Jack O'Lantern, con el que se conocen a las tradicionales calabazas de Halloween) él usaría sus poderes para hacer «truco», que consistiría en maldecir la casa y a sus habitantes, dándoles toda clase de infortunios y maldiciones como enfermar a la familia, matar al ganado conpestes o hasta quemar la propia vivienda. Como protección surgió la idea de crear en las calabazas formas horrendas, para así evitar encontrarse con dicho espectro.
Realmente, aunque se ha generalizado la traducción «truco» en castellano por el inglés «trick» y «trato» literalmente por «treat», en el caso del «Trick-or-treating» no se trata de un truco propiamente dicho sino más bien de un susto o una broma por lo que una traducción más exacta sería por ejemplo «susto o dulce» o <<travesura o dulce> pero queda mas bonito "truco o trato".
En la actualidad, los niños se disfrazan para la ocasión y pasean por las calles pidiendo dulces de puerta en puerta. Después de llamar a la puerta los niños pronuncian la frase «truco o dulce» (trick or treat). Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, se interpreta que han aceptado el trato. Si por el contrario se niegan, los chicos les gastarán una pequeña broma, siendo la más común arrojar huevos o espuma de afeitar contra la puerta.


En México existe una versión denominada Calaverita en la que los niños preguntan ¿me da usted mi calaverita? en lugar de ¿Truco o Trato? refiriéndose a un dulce con forma de calavera. 
En este maravilloso país, se festejan el Día de los Santos y el Día de los Muertos. Si bien estas fechas se celebran en casi todo Latinoamérica, México es la cuna de la tradición con un despliegue maravilloso para celebrar a los difuntos. La festividad se inicia en la madrugada con pequeños altares en las casas o las tumbas del cementerio de los muertos de la familia: colores estridentes, adornos, muñecos de calaveritas y velas celebran la vida ejemplar de los muertos y los niños fallecidos de pequeños. El objetivo de ambas fechas es ayudar a los difuntos en su paso al otro mundo y honrar a aquellos de alma pura. El día de los muertos es una fiesta que combina tradiciones católicas e indígenas, ya que era practicada originariamente por los pueblos Indígenas Mayas, Mexicas y Nahuas desde hace más de 3.000 años. En sus inicios se festejaba durante todo el mes de agosto, según lo establecía el calendario solar, pero con la colonización la fecha se modificó a la fiesta católica de los Todos los Santos y Todas las Almas, que es el primero de noviembre.
Durante el segundo día, el 2 de noviembre, el despliegue se intensifica y cada altar de los muertos es adornado con más esmero y dedicación, haciendo de cada uno una pieza de arte popular. La tradición establece que un altar debe tener siete niveles, que representan los siete pasos del alma por el Purgatorio. Además lo acompañan guirnaldas en amarillo y morado (colores de la vida y la muerte), sal (para no corromper al cuerpo), agua, flores de colores, una fotografía del muerto, una cruz que marca los cuatro puntos cardinales, frutas, comidas y demás símbolos para la purificación del alma. En los altares de los niños muertos en la familia se colocan dulces y juguetes que pertenecieron a los infantes.
Por el colorido, el espíritu y la riqueza de este ritual, el Día de los Muertos es una fiesta que hay que ver y fotografiar, ya que su belleza popular es una pieza casi única.
Mas allá de lo que signifique en cada país, esta fecha es muy importarte para todos, y las comunicaciones de hoy hacen que estas fiestas estén tan cerca nuestro que deseamos celebrarla, es un buen momento para sentarnos con nuestros niños, explicarles el origen en forma simple y dejarlos que su imaginación vuele, como he dicho antes, a los profes de ingles les viene muy bien, a la profe de plásticas también, mueve el comercio y nos moviliza el corazón y los mas importante no nos olvidemos de nuestras tradiciones, como las castañadas, los panellets, las migas de niño, magosto, flores, velas..... y ¡¡¡FELIZ HALLOWEEN!!!

fuentes: adaptado de Wikipedia y fotografias.net

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